LA VESTIMENTA DE UNA ABOGADA

Una  abogada es aquella persona que ejerce profesionalmente la defensa jurídica de una de las partes en juicio, así como los procesos judiciales y administrativos ocasionados por ella. Además, asesora y da consejo en materias jurídicas. En la mayoría de los ordenamientos de los diversos países, para el ejercicio de esta profesión se requiere estar inscrito en un Colegio de Abogados, o bien, tener una autorización del Estado para ejercer. Cuando realizan nuevos aportes originales a las Ciencias Jurídicas, obtienen el doctorado.

La apariencia física juega un papel determinante, tanto en el ámbito del trabajo, como en todo lugar. La apariencia de una abogada es fundamental, ya que de esta depende la primera impresión sobre su capacidad y profesionalidad. En la actualidad vemos como se evalúa mucho la imagen, así que las abogadas no escapan a la evaluación de su habilidad a través de su vestimenta. Por lo que es importante mantener la buena apariencia personal todas las horas de todos los días, en todos los lugares.

Así que toma en cuenta algunos consejitos a la hora de vestir:

  • No uses nada sobre la cabeza. Ni boinas, ni gorras, ni sombreros tienen éxito en esta profesión salvo que quieras asociarte a una imagen retro.
  • No te maquilles como una puerta pero tampoco evites el maquillaje. Sombra de ojos con brillos, sí. Brillos por toda la cara, no. Sí, ya lo sabemos, es esquizofrénico, pero si no te pones maquillaje pensarán que eres tan vaga que si no te molestas para eso cómo serás en tu trabajo, y si te pones demasiado pensarán que tienes un gusto pésimo y que tu trabajo será igual de pésimo. Si no caes en estos extremos el maquillaje te hará parecer más profesional.
  • No uses excesos de joyas y accesorios. En general en el vestir cuanto más simple mejor. Collares y pulseras tintineantes son distracciones innecesarias para tu trabajo.
  • Cuida tus uñas. Llévalas arregladas y de un tamaño adecuado. O vampiresa o abogada.
  • Lleva la rompa limpia y planchada. Cuanto más pulcra seas en el vestir más imagen de profesionalidad proyectarás. Una ropa limpia proporciona frescura y dinamismo.
  • Evita los estampados en tu ropa. Puede que seas tan brava como una leona o que tengas unos reflejos de leopardo en los tribunales pero, ¿hace falta que lleves estampados de animales en tu ropa de trabajo?
  • Olvida las minifaldas, pantalones cortos y tops. Tampoco tienes que vestir como una monja pero ten presente que cualquier cosa que deje ver por encima de la rodilla y por debajo del inicio de la clavícula es una mala idea.
  • Deja la ropa de sport o de salir con los amigos en el armario. La comodidad tiene su punto pero en un trabajo serio en el que la imagen es importante indica falta de profesionalidad. Los leggings no son para ir a trabajar. Ni el chándal o la sudadera. Los pantalones de cuero tampoco. Las lentejuelas son para ir de fiesta. Ten especial cuidado con las camisetas rotuladas con algún mensaje. A ti te podrá parecer divertido o una forma de mostrar tu compromiso con alguna causa. En cambio para el cliente que acude con un problema legal serio resultará entre molesto e irritante.
  • Tus complementos pueden ser tus amigos o tus enemigos. Sí, puede que sea útil pero en el despacho o en el tribunal una riñonera te hará parecer ridícula. Sí, también las gomas para la coleta pueden ser cómodas pero todavía no han encontrado su lugar en el mundo del Derecho. Sí, las gafas de sol pueden darte un aire misterio pero, ¿es eso lo que busca tu cliente en su abogada? Mejor deja las gafas de sol para días soleados.
  • Deja el calzado informal en casa. ¿Náuticos? Mala idea. ¿Zapatillas en el despacho? Pésima idea.
  • Los tatuajes son para la vida privada. Ese tatuaje tan sexy puede darte confianza en tu día a día pero no hace falta que lo vayas exhibiendo por ahí. Si quieres tatuarte algo busca un trozo de piel que habitualmente vaya cubierto por ropa. Evita tatuajes en la cara o en las manos.

Recuerda esta frase: “Como quieres, eres; como eres, te ven; como te ven te tratan”. (Desconocido)

Amigas abogadas, les aseguro que si toman en cuenta estos consejos le funcionarán, serán mejores profesionales del derecho, más respetadas y se sentirán más realizadas ustedes como personas. Recordemos que la apariencia no es lo único que cuenta, pero es parte de eso, así que cuídala. ¡Se una Abogada A Color!

Por: Tey Abreu

Categorías: Trabajo A Color | Etiquetas: , | 3 comentarios

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3 pensamientos en “LA VESTIMENTA DE UNA ABOGADA

  1. Karina M. Colomé Abreu

    Me gustó mucho. Gracias por compartirlo.

  2. La Petite Princesse

    Gracias! Excelente artículo!

  3. Flor E. Romano C.

    Muy buen artículo, lastima que nosotros estamos obligados ya a vestir de una manera, así que no será muy difícil, es decir, para ir al tribunal, estamos supuestos a usar camisa blanca, pantalones o faldas negras, corbata negra, toga y birrete (de abogado, no de graduando, jejeje), pero para la oficina las ideas de las vestimentas están muy claras y atinadas. Felicidades por tu buen artículo!

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